Somos una página de orientación e impulso, para el bienestar profesional, mental, físico y emocional.
Emociones

Gestionar Emociones y Reprimirlas

Diferencia Entre Gestionar Emociones y Reprimirlas, Una Permite el Bienestar, la Otra Acumula Tensiones

La diferencia entre gestionar emociones y reprimirlas, es que gestionarlas implica reconocer, validar y procesar los sentimientos de manera saludable para luego decidir cómo responder, mientras que reprimirlas es suprimirlas activamente, negarlas o esconderlas, lo que a menudo conduce a consecuencias negativas físicas y mentales a largo plazo.

En Actitud y Psicología te explicamos que la gestión permite el crecimiento y el bienestar, mientras que la represión solo proporciona un alivio temporal y puede acumular tensión.

Estamos más acostumbrados a reprimir nuestras emociones que a saber gestionarlas, la buena noticia es que puedes aprender a gestionar tus emociones y a tener una mejor relación contigo mismo o contigo misma, aunque a veces necesitas práctica y ayuda profesional como la nuestra.

Que Sucede al Reprimir Emociones

Para conocer la diferencia entre gestionar emociones y reprimirlas, comenzaremos por saber que sucede cuando nos reprimimos. Primero hay un proceso de evitación, evitamos o bloqueamos activamente la experiencia de la emoción. Hay una negación y ocultamiento, ya que intentamos que la emoción no exista o se fuerza una sonrisa para aparentar que todo está bien.

Esto trae consecuencias y puede manifestarse como problemas de salud, dolores de cabeza, problemas digestivos, ansiedad o depresión. Para https://attitudeandpsychology.com un ejemplo sería sentir ira por una discusión, pero negarla y no manifestar el malestar, lo que genera una acumulación de tensión interna.

Entonces el enfoque es ignorar, negar y suprimir activamente, a través de un proceso subconsciente o consciente de evitación que perjudica la salud física y mental.

Que Pasa Cuando Gestionamos las Emociones

Continuando con la diferencia entre gestionar emociones y reprimirlas, ahora vamos a explicar cómo se gestionan. En este caso hay un proceso consciente, el cual es activo en el que se toman en cuenta las emociones. Por medio del reconocimiento y la validación, se identifican los sentimientos, se les pone nombre y se les permite existir sin juzgar. Entonces hay una respuesta controlada, porque se decide cómo actuar en función de la emoción, sin impulsos.

Esto trae como beneficios la mejora de la autoestima, reduce el estrés y fortalece las relaciones.

En https://attitudeandpsychology.com te contamos que un ejemplo sería: sentir rabia por un retraso en el tráfico, en lugar de gritar, decidir respirar profundo, olvidarse del problema y esperar que el tráfico vehicular vuelva a fluir.

Aquí el enfoque es reconocer, procesar y responder de manera controlada, con un proceso consciente y activo, el cual es beneficioso para la salud física y mental.

Reprimir las Emociones vs. Gestionarlas

A veces no sabemos la diferencia entre gestionar emociones y reprimirlas y es normal. En ocasiones, nuestro subconsciente suele relacionar la sensación de tranquilidad con no enfadarse, o que ser fuertes es no llorar y no es así.

Para https://attitudeandpsychology.com reprimir emociones es ignorarlas, hacer como que no existen y “tragárselas” hasta que llega el momento que el cuerpo explota. Es negarse a lo que te está sucediendo, ocultar las cosas con una sonrisa para aparentar que todo está bien o hacerse el fuerte cuando por dentro no tienes ganas de nada.

A corto plazo parece que funciona, pero al final pasa factura emocional y física. En cambio, gestionar emociones, es diferente, se reconoce lo que se está sintiendo, lo validamos y decidimos cómo actuar sin hacernos daño ni hacérsele a los demás. Es una manera de autorregulación que no anula lo que se siente, pero sí permite vivirlo desde un lugar más consciente.

Tips Para Mejorar tu Inteligencia Emocional

Para conocer la diferencia entre gestionar emociones y reprimirlas, hay que mejorar la inteligencia emocional y te vamos a dar algunos tips de cómo hacerlo. Colócale un nombre lo que sientes: lo fundamental de la gestión emocional es darle el nombre que corresponde a lo que estás sintiendo.

No es igual estar enfadado que frustrado, ni sentir miedo que incertidumbre. Intenta ser lo más preciso posible.

Valida tus emociones sin juzgar lo que sientes, ya que las emociones no son buenas o malas, todas tienen una función. Por otra parte, hay que regula sin reprimir, puedes estar triste sin que esa tristeza te paralice. Igualmente, puedes estar molesto sin tener una actitud agresiva. Regular simplemente es aprender a dosificar y a modular todas esas emociones para que no te sobrepasen ni te lleven a un abismo.

Finalmente, sigue con https://attitudeandpsychology.com y lee: Energía Masculina y Femenina en las Relaciones de Pareja por medio del enlace: https://goo.su/8ZCtA.

Fuente: https://goo.su/aTagocv

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *